Pabellón 1 UNRN Bariloche

Memoria

 

Pabellón 1

El nuevo edificio: “Pabellón 1” del futuro Campus Universitario ubicado en la Ciudad de San Carlos de Bariloche para la Sede Andina de la UNRN constituye un hito en el desarrollo de la Universidad y la región.

El proyecto para el nuevo edificio es la evolución del anteproyecto ganador del Concurso Nacional de Anteproyectos organizado por la UNRN, y se desarrolla dentro del campus de la UNRN en San Carlos de Bariloche, en el sector este de la ciudad, en 25 hectáreas que la institución recibió como donación.

 Contará con un gran espacio central, halles fríos,  catorce (14) aulas para treinta y seis (36) alumnos, tres (3) aulas para setenta y cuatro (74) alumnos, una (1) biblioteca provisoria, un (1) aula de teatr con posibilidad de dar espectáculos a público en externo, un (1) aula magna / auditorio. Un (1) bar-comedor, enfermería, centro de copiado, oficina de alumnos, bedelía y un (1) data center.

A su vez, contará con laboratorios para docencia de química; de química orgánica, biológica y microbiología; de biología, suelos, edafología, botánicas, ciencias de la tierra; de electrónica;  laboratorio-taller de física y mecánica; Talleres Tics; Sala de equipos comunes y sala de lavado para instrumental de laboratorios. También tendrá laboratorios especiales para investigación de química; de microbiología; de biología y ecología; de electrónica y ciencias ambientales.

Criterios Funcionales

 

El planteo Arquitectónico genera dos áreas bien diferenciadas desde el punto de vista funcional.

  • El área de aulas al Norte

  • El área de funciones públicas, zonas administrativas  y laboratorios al Sur.

 

El  espacio central en triple altura que queda determinado entre las dos áreas. El mismo posee franca relación con el exterior por medio de un plano vidriado inclinado con el ángulo correcto para optimizar la captación solar de invierno.

 

Cercano al acceso principal se ubica el núcleo circulatorio más importante que cuenta con dos ascensores de gran capacidad y un núcleo de escaleras. Más cercano a la entrada secundaria se ubica un segundo núcleo con un ascensor y un montacargas y otra caja de escaleras.

La circulación principal entre niveles se realiza mediante una escalera paisajística que  vincula todos los pisos. Desde ella se tienen visuales enmarcadas de todo el paisaje. Su orientación este-oeste hace que en su remate en el segundo piso se puedan tener visuales hacia los cerros. Su recorrido también potencia el paisaje interior del edificio.

En los niveles inferiores se ha ubicado el programa de mayor afluencia de gente para facilitar el movimiento masivo y el escape en caso de emergencia. Los programas de menor afluencia se han ubicado en los niveles superiores. Las plantas de laboratorios se han ubicado contiguas para facilitar la interrelación de funciones. Esta distribución favorece el confort en los espacios de estudio.

La volumetría y el corte escalonado

 

La volumetría con predominio longitudinal se orienta a lo largo del eje este-oeste, con ligeras desviaciones que no inciden mayormente en la captación solar, por lo que las fachadas de captación quedan siempre bien orientadas.

Los accesos se plantean en dos puntos de quiebre con los pabellones que se construirán a futuro, es aquí donde la volumetría presenta ensanchamientos y elevaciones. Los accesos se encuentran  opuestos al oeste, para favorecer la protección del viento.

El edificio se adapta a la pendiente del terreno natural, escalonándose sobre el mismo, de forma que la fachada norte (captación) resulta de mayor superficie que la sur (pérdidas), quedando esta última parcialmente enterrada.

El edificio está generado por un corte que varía su sección. Se han realizado una serie de operaciones para adecuarlo al entorno; el bloque de sanitarios y de servicios cercano al acceso ha tomado la mayor altura de la volumetría, enfatizando el acceso principal para transformarlo en el punto más alto sobre la barda, reconociéndolo desde la ruta.

Finalmente se puede entender al conjunto como un basamento pétreo de hormigón que modela el terreno sobre el cual se apoya una gran carrocería metálica.

 

El lenguaje arquitectónico

 

La imagen institucional asume un doble carácter. Por un lado, en tanto edificio público, el de su pertenencia al sector educativo y a la ciudad. Por otro, su pertenencia al paisaje.

 

La expresión arquitectónica simboliza el carácter particular del edificio proyectado exclusivamente para el entorno en el que se encuentra implantado. 

La imagen resultante es por contraposición/mimetización simultánea con el paisaje.

Por un lado la piel envolvente del edificio es metálica, lo que le otorga cierto aire tecnológico en contraposición al paisaje, rugoso y de tonos marrones.

Por otro, ciertas operaciones de plegados y cambios de altura provocan la creación de una orografía artificial en dialogo con el entorno.

El exterior es continuo con cierta forma maquinista. El interior, sin embargo, es cálido por la incorporación de la madera natural como revestimiento principal.

Esta dualidad entre el exterior y el interior se ha usado para enfatizar la sensación de pertenencia y bienestar en el interior y de lo robusto y atemporal en el exterior.

Datos

Ubicación: San Carlos de Bariloche, Rio Negro.

Superficie: 6.500 m2.

Autores:

                Paulo Gastón Flores, Arq

                Mariano Albornoz, Arq

                Leandro Barreiro, Arq

Asesores: 

                Estructuras: Cygnus Ingeniería, Ingenieros 

                Electricidad: Daniel Goldenberg, Ing. 

                Termomecánicas: Nerio sierra, Ing.

                Bioambiental: Javier Sartorio, Arq. 

Equipo de Proyecto:

                Federico Tessandori, Arq.

                Nicolás Goldenberg, Arq.

                Juan Manuel Pampín

                Federico Vincent